La última prueba del líder en la casa de Gran Hermano puso a competir a Darío, Emmanuel y Nicolás para ver quién de los tres se convertía en el primer finalista.
Bautista no participó del desafío por haber atendido el teléfono rojo y decidir ir a placa antes que enviar a alguno de sus compañeros.

A diferencia de la gran cantidad de pruebas físicas que tuvieron a lo largo de la estadía en la casa, la última prueba de liderazgo constó de dos etapas vinculadas al conocimiento y la mente: una serie de preguntas y respuestas y un memotest.
Las preguntas y respuestas fueron sobre 10 hechos que sucedieron en la casa de Gran Hermano Argentina.
Darío respondió primero y tuvo un pobre desempeño de 3 respuestas correctas, Nicolás acertó 10 de 10 y Emmanuel, que necesitaba solo 4 aciertos, lo hizo en las primeras cuatro que respondió.
Emma y Nico pasaron a la instancia del memotest y tuvieron que formar la palabra finalista en el suelo de la Arena de la casa de Gran Hermano.

Nicolás arrasó en el memotest no solo por su memoria, sino también por la mala suerte de Emma al dar vuelta los carteles, y se convirtió en el primer finalista de Gran Hermano.
«No puedo creerlo. Es increíble. Acá se viven cosas muy fuertes, es todo muy intenso, la experiencia es de locos. Gracias a ustedes, a todos los que hacen esto, no tengo palabras», declaró el oriundo de Ramos Mejía.
Nico aseguró que piensa en sus amigos y familia ante este logro. «Un día pensás qué podés hacer y ahora solo puedo agradecer», expresó.
Fotos: X.
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