Tom Holland confiesa el secreto de Spiderman que más le costó guardar

Para Tom Holland, mantener secretos se ha convertido en un desafío casi titánico desde que, en 2016, encarnó por primera vez a Spider-Man en el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). El actor británico, que a lo largo de los años ha desvelado más spoilers que cualquier otro miembro del elenco de Marvel, se ha ganado una reputación por su incapacidad para mantener ciertos detalles en secreto. Holland, de 28 años, ha confesado que en cada proyecto se enfrenta a la presión de guardar información crucial, una tarea que describe como “tortuosa”. En su paso reciente por Good Morning America, el actor rememoró algunos de los momentos más memorables de su carrera, entre ellos, el “secreto” que más le costó mantener.

En su rol de Peter Parker, Holland ha sido testigo y partícipe de algunos de los momentos más emocionantes y nostálgicos del cine de superhéroes. Sin embargo, este éxito tiene un precio, especialmente cuando se trata de mantener en silencio los giros de trama y las apariciones sorpresa que caracterizan las películas de Marvel.

Su participación en Spider-Man: No Way Home de 2021, que trajo de vuelta a los anteriores intérpretes del personaje, Tobey Maguire y Andrew Garfield, resultó ser una prueba en cuanto a su habilidad para guardar secretos.

En una conversación que despertó nostalgia y expectación entre los seguidores, Holland confesó: “Ser parte de la película y no poder decir nada fue, honestamente, una tortura. Queríamos que los fans tuvieran una sorpresa enorme, pero, al mismo tiempo, era frustrante saberlo y no poder compartirlo”. Y no es para menos, ya que esta entrega fue una de las más esperadas y logró recaudar casi dos mil millones de dólares en taquilla mundial. Ahora, con una cuarta película de Spider-Man en desarrollo, el actor sigue en la lucha por retener los secretos que se le han confiado.

El joven actor se refirió a la experiencia de trabajar junto a Maguire y Garfield como algo “increíblemente divertido y nostálgico”. Según relató, el director Jon Watts creó un ambiente en el que los tres actores tuvieron libertad para improvisar e interactuar, lo que resultó en escenas únicas y emotivas. “Recuerdo que era como si estuviéramos en una fiesta. Nos reíamos, improvisábamos, y pobre Jon, tenía que hacer de director y pastor, porque éramos como gatos desordenados en el set”, dijo Holland entre risas. Aunque fue una experiencia que describe con alegría, la presión de no revelar este reencuentro fue inmensa. “Lo sabíamos todo, y no poder decir nada fue realmente duro”, enfatizó.

Fotos: Web.

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