Las estafas virtuales a través del servicio de mensajería de WhatsApp no dejan de evolucionar, y una de las últimas maniobras detectadas involucra a la función de videollamadas: sin que la víctima lo note,termina con sucuenta secuestrada.
Son cada vez más los usuarios argentinos que reconocen en en redes sociales haber sido víctimas de una estafa virtual sin necesidad de compartir un código de seguridad, participar en falsos sorteos o entregas de premio, responder mensajes de parte de un servicio técnico o asistente comercial que ofrece descuentos y hasta pedido de dinero de supuestos familiares.
Los ciberdelincuentes, que no se toman vacaciones, refinaron su estrategia para robar los códigos de verificación de WhatsApp y así poder realizar todo tipo de estafas en grupos de chats. Además de los links, ahora hay que tener cuidado con las videollamadas.
Cómo funciona la nueva estafa con las videollamadas de WhatsApp

Los ciberdelincuentes contactan a la víctima concualquier excusa: pueden hacerse pasar por un servicio técnico, un supuesto contacto conocido o incluso un trabajador de una empresa. Lo clave es que inician una videollamada, pero del otro lado no se ve imagen alguna, solo una pantalla negra.
Ahí comienza el engaño. El estafador dice que hay un problema con la videollamada y le pide a la víctima que mueva la pantalla o pulse un botón específico en la interfaz de WhatsApp. Ese botón, en realidad, activa la opción de compartir pantalla, una función que permite que la otra persona vea en tiempo real todo lo que sucede en el celular de la víctima.
Por su parte, la aplicación muestra un mensaje de alerta que, en medio de la conversación y dependiendo del nivel de atención del usuario, suele pasarse por alto. La advertencia es clara y directa: «WhatsApp tendrá acceso a toda la información que sea visible en la pantalla o que reproduzcas en el dispositivo durante una grabación o transmisión. Se incluyen contraseñas, detalles de pagos, fotos, mensajes y el audio que reproduzcas».

Si la víctima desestima el mensaje y cumple con el pedido, los estafadores envían un código de verificaciónpara transferir la cuenta de WhatsApp a otro dispositivo. Como pueden ver la pantalla en vivo, capturan el código sin que la víctima se dé cuenta y toman control total de la cuenta en cuestión de segundos.
Una vez que los hackers tienen a su merced la cuenta de WhatsApp, el titular original es inmediatamente expulsado de todos sus chats y grupos con los que hasta ese momento podía comunicarse con total naturalidad. Ahí, comienza la campaña de suplantación de identidad (phishing) para hacerse pasar por la víctima y solicitarle dinero al mayor número de contactos, sean o no familiares.
Robo de cuentas de WhatsApp: consejos para no caer en la trampa

Las estafas en WhatsApp son cada vez más sofisticadas, y esta nueva modalidad demuestra cómo los ciberdelincuentes manipulan a sus víctimas para robarles la cuenta en segundos. La clave para evitar ser víctima está en la prevención: no confiar en llamadas inesperadas, nunca compartir la pantalla y reforzar la seguridad de la cuenta. Los consejos,a continuación:
Fotos: Archivo.
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