Boca luchó hasta el final, mostró personalidad y por momentos jugó de igual a igual ante uno de los gigantes del fútbol europeo, pero no le alcanzó. Cayó 2-1 ante el Bayern Múnich por la segunda fecha del Grupo C del Mundial de Clubes, y ya no depende de sí mismo para avanzar a los octavos de final. Con este resultado, el equipo de Miguel Ángel Russo deberá golear a Auckland City en la última jornada y esperar una victoria contundente del conjunto bávaro frente a Benfica.
El partido se jugó en el imponente Hard Rock Stadium de Miami, con una gran presencia de hinchas xeneizes que alentaron durante los 90 minutos. Boca venía de empatar 2-2 con Benfica y sabía que enfrentaba uno de los desafíos más complejos del certamen, ante un Bayern que llegaba en alza tras vencer también a los portugueses.
El equipo alemán golpeó primero a los 17 minutos del primer tiempo. Un centro desde la derecha generó una acción confusa en el área: Luis Advíncula despejó corto y el rebote le cayó justo a Harry Kane, que con un remate de puntín, potente y preciso, venció a Agustín Marchesín para poner el 1-0. Una desatención en la marca que costó demasiado cara.
A pesar del gol en contra, Boca no se desmoronó. Mantuvo la compostura, se defendió con orden y buscó sus momentos para contraatacar.
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— DSPORTS (@DSports) June 21, 2025
La recompensa llegó en el complemento. A los 20 minutos del segundo tiempo, Miguel Merentiel protagonizó una jugada memorable. Recibió en campo propio, encaró con determinación, dejó atrás a Jonathan Tah, se fabricó un autopase brillante ante Josip Staniši y definió con categoría ante la salida de Manuel Neuer. Golazo del uruguayo, que volvió a convertir y alimentó la esperanza de los hinchas.
Sin embargo, la ilusión duró poco. A los 38 minutos del segundo tiempo, Bayern encontró el segundo gol en una jugada llena de rebotes en el área. Ningún defensor de Boca logró despejar y la pelota le quedó servida a Michael Olise, que remató cruzado para el 2-1 definitivo. Marchesín no pudo hacer nada y el Xeneize volvió a quedar abajo en el marcador.
Con la derrota consumada, Boca quedó tercero en la tabla con un solo punto. Benfica lidera con cuatro y una diferencia de gol favorable (+6), mientras que Bayern suma seis unidades y ya está clasificado. Auckland, sin puntos, ya no tiene chances.
Para que el conjunto argentino avance a octavos de final, deberá ganarle por varios goles a Auckland City en la última fecha y esperar que Bayern Múnich supere a Benfica. Además, Boca necesita descontar la diferencia de gol con los lusos, que le sacan una ventaja de cinco tantos. La combinación no es sencilla, pero no imposible. El margen de error ya no existe.
La buena imagen que dejó Boca ante uno de los favoritos del certamen es, quizá, el único consuelo. El equipo compitió, se mantuvo en partido y mostró carácter, pero los detalles volvieron a marcar la diferencia. Ahora, todo dependerá de una goleada propia y una mano del Bayern.
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