En una nueva emisión del programa Pausa, transmitido por Global Play y Bravo TV, la conductora Karin Cohen se adentró en el mundo de la «Espiritualidad Natural» junto a una invitada especial: Flavia Carrión (Antropóloga y Comunicadora de espiritualidad de la naturaleza), quien compartió su historia de vida, sus viajes iniciáticos y las herramientas para reconectar con lo esencial en un mundo cada vez más desconectado [00:08].
De la «niña rara» a la antropología
La entrevista comenzó con un recorrido por la infancia de Flavia, quien se describió a sí misma como una «niña rara» que prefería la compañía de los insectos y que percibía «abuelitos transparentes». Esta sensibilidad especial, muchas veces incomprendida por el entorno escolar y familiar de la época, encontró refugio en la biblioteca de su abuelo autodidacta, donde lecturas profundas como Jiddu Krishnamurti le abrieron la mente desde los nueve años [02:35].
Esta búsqueda la llevó a estudiar antropología, no solo por interés académico, sino como una vía para acercarse a los pueblos ancestrales, a quienes sentía como sus pares en la forma de percibir la naturaleza [09:52]. Sin embargo, fue una profunda crisis personal y un quiebre en su vida adulta lo que finalmente la empujó a dejar de lado los mandatos sociales y abrazar su autenticidad, integrando su formación científica con su vocación espiritual [14:21].
La naturaleza como medicina y espejo
Para Carrión, la naturaleza no es un recurso, sino una red de relaciones. Explicó que el contacto con el entorno natural nos regula física y emocionalmente, actuando como un espejo que nos ayuda a soltar lo que no somos. «La naturaleza te informa, te cuenta qué has venido a hacer», afirmó [15:55].
Lejos de proponer soluciones mágicas, la especialista enfatizó la importancia de la continuidad en el vínculo: sentarse junto a una planta o mirar el cielo día tras día. Como dato revelador, citó estudios recientes que indican que tan solo 6 minutos de escuchar el canto de las aves pueden reducir el cortisol y regular el sistema nervioso [27:39].
Viajes, ancestros y el «disgusto sagrado»
Un capítulo aparte merecieron sus viajes junto a su padre, capitán de la Marina Mercante, quien, a pesar de su escepticismo, facilitó que Flavia conociera a maestros en África, Siberia y América del Norte. Estas experiencias con culturas como la Zulú o los Cherokee reafirmaron su sensación de «volver al hogar» y le enseñaron el poder de la sencillez y la comunicación con la naturaleza [35:43].
Carrión también profundizó en el trabajo con los ancestros, tanto de linaje sanguíneo como del territorio, destacando la importancia de las ceremonias para honrar y reparar vínculos [20:38].
Hacia el final, ofreció un concepto clave para quienes buscan su propósito: el «disgusto sagrado». Según Flavia, aquello que nos indigna profundamente del mundo es una brújula que señala lo que hemos venido a sanar o resolver. En su caso, fue la desconexión de la humanidad con la naturaleza [31:38].
La nota concluyó con una reflexión sobre la comunidad. Carrión abogó por recuperar la práctica de sentarse en círculo, como lo hacían nuestros antepasados alrededor del fuego. En ese espacio, las jerarquías se disuelven y emerge la memoria antigua de pertenencia y cuidado mutuo, recordándonos que la supervivencia humana siempre dependió de la colaboración y no de la fuerza individual [50:02].
Mirá el programa completo…
Seguí leyendo sobre