Estar Bien!: Genética, mitos, realidades y el valor de la identidad

En Estar Bien, conducido por Verónica Varano, la bioquímica especialista en genética y hematología, la Dra. Silvia Benasayag (M. 7.142), ofreció una esclarecedora mirada sobre una de las ciencias que más curiosidad y, a menudo, confusión genera en la sociedad moderna. A través de una conversación dinámica, la especialista desglosó qué significa realmente nuestra carga genética y cómo esta interactúa con el entorno.

La genética como base, no como destino
Uno de los puntos centrales del encuentro fue desmitificar la idea de que los seres humanos estamos estrictamente determinados por nuestros genes. Si bien la genética define rasgos fundamentales como la estatura, el color de ojos o la predisposición a ciertas patologías, la Dra. Benasayag subrayó que los genes representan el «piso» de nuestra estructura, pero no el «techo». La especialista enfatizó la importancia de la epigenética, un campo que explica cómo el entorno, tanto interno como externo, puede modular la expresión de nuestra información genética, encendiendo o apagando determinados genes a partir de nuestras experiencias y hábitos.

Mitos y verdades sobre la herencia
Durante el programa, se abordaron creencias comunes, como la supuesta herencia del carácter o de habilidades específicas. Benasayag fue clara al señalar que no todo es heredable; el deseo, la voluntad y el trabajo personal son motores que transforman al individuo en alguien único. En este sentido, se utilizó el ejemplo de deportistas de élite para ilustrar que, si bien puede existir una predisposición física, es el esfuerzo y la decisión personal lo que define el éxito de una carrera.

Salud, nutrición y prevención
Otro bloque relevante del programa se centró en la importancia de la nutrición. La bioquímica advirtió sobre los peligros de los extremos alimentarios, especialmente en etapas de desarrollo, destacando que el déficit de nutrientes esenciales, como la vitamina B12, puede tener consecuencias graves en la salud y el desarrollo cognitivo. Asimismo, subrayó la relevancia de realizar estudios genéticos adecuados —ya sea para determinar predisposiciones a enfermedades o para resolver cuestiones de identidad, como los test de paternidad— siempre bajo supervisión profesional y con un enfoque científico, lejos de las interpretaciones simplistas que circulan en redes sociales.

El futuro y el cuidado de los niños
El ciclo también dejó espacio para reflexionar sobre los desafíos sociales actuales, como la creciente medicalización de los comportamientos infantiles o la atrofia de capacidades cognitivas debido al uso desmedido de dispositivos digitales.

La Dra. Benasayag hizo un llamado a la responsabilidad en la crianza, sugiriendo que, ante cualquier duda sobre el desarrollo de un niño, es fundamental consultar con expertos que aborden al individuo como un ser integral y no solo como un código genético.

En conclusión, el programa dejó un mensaje claro: el conocimiento sobre nuestra genética no debe ser un motivo de angustia o estigmatización, sino una herramienta de empoderamiento.

Comprender nuestra historia biológica nos permite tomar decisiones más conscientes, priorizar nuestra salud y, sobre todo, recordar que cada persona posee la capacidad de transformarse y superar los límites preestablecidos.

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