Israel cierra el consulado británico en Jerusalén

El ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, anunció este martes (08.09.2026) una serie de «contramedidas» dirigidas al Reino Unido, entre ellas el cierre del consulado británico en Jerusalén, en respuesta a las sanciones comerciales anunciadas esta misma jornada por este país europeo a los asentamientos israelíes en Cisjordania, ilegales según el derecho internacional.

Saar anunció el cierre del consulado británico en Jerusalén Este, que ostenta, junto al de España y otros cinco países del Viejo Continente, un régimen especial anterior a la creación del Estado de Israel. Además informó de la prohibición de la entrada al país para doce ciudadanos británicos, entre ellos el exlíder laborista Jeremy Corbyn y otros once diputados del Parlamento del Reino Unido.

Saar también afirmó que se retirará a los representantes británicos del Centro de Coordinación Cívico-Militar para Gaza (CMCC, por su siglas en inglés), establecido a finales del año pasado en Israel para avanzar con el plan de paz para la Franja palestina promovido por Estados Unidos. Finalmente, anunció la prohibición a las autoridades británicas de entrenar a las fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania.

«Retórica antiisraelí sesgada y parcial»
«El pueblo judío tiene derecho a vivir en toda la tierra de Israel», afirmó Saar en una declaración sin preguntas, en la que criticó la decisión del Gobierno británico por ser una «grave injerencia en el proceso electoral» israelí, en vista de los comicios legislativos previstos para octubre. Además, acusó a Londres de llevar a cabo una «retórica antiisraelí sesgada y parcial» que ha contribuido, según dijo, «al aumento sin precedentes de los ataques antisemitas».

Las «contramedidas» de Israel llegan en respuesta a la decisión que Reino Unido hizo pública este martes de prohibir el comercio de bienes y servicios con los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, al considerar que perjudica a la solución de dos Estados al conflicto palestino-israelí, y de sancionar a los países que lo practiquen.

En un comunicado conjunto conocido posteriormente, el presidente francés, Emmanuel Macron; el jefe del Ejecutivo británico, Andy Burnham, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, también afirmaron que los asentamientos israelíes en Cisjordania socavan las perspectivas de una solución de dos Estados. «Una solución de dos Estados es fundamental para la paz, la estabilidad y la seguridad en el Medio Oriente y más allá», afirmaron los tres dirigentes.

(AFP)

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