En un mundo donde el ritmo de vida cotidiano parece no detenerse, el bienestar emocional y cognitivo se ha vuelto una prioridad. En una reciente emisión del ciclo Estar Bien!, conducido por Verónica Varano, se abordó en profundidad cómo preservar la salud mental mediante hábitos conscientes y una mirada integral hacia el envejecimiento saludable.
El descanso como pilar fundamental
La Lic. Ingrid Soffulto (Psicóloga. Psicoterapia adultos y tercera edad. M. 54.414), enfatizó que la prevención comienza desde la juventud. Un sistema cognitivo eficiente depende directamente de la calidad del descanso. Dormir bien no es solo una necesidad biológica, sino el motor que garantiza un funcionamiento cerebral óptimo durante el día. La especialista advirtió que problemas de sueño sostenidos en el tiempo pueden derivar en dificultades de atención y memoria, convirtiéndose en señales de alerta que no deben ser ignoradas.
Hábitos que marcan la diferencia
Para alcanzar un envejecimiento activo y vital, es necesario implementar una serie de factores protectores:
El desafío del mundo digital y la socialización
Si bien la tecnología es una herramienta de conexión, la especialista destacó el peligro de reemplazar la experiencia humana presencial por la virtualidad. El contacto social, el intercambio cara a cara y el mantenimiento de proyectos personales —ya sea aprender un nuevo oficio, cultivar una huerta o sumarse a talleres cognitivos— son las claves para un envejecimiento saludable. La socialización no solo previene el aislamiento, sino que refuerza la identidad y el sentido de pertenencia en cada etapa de la vida.
La importancia de la consulta temprana
Uno de los puntos más relevantes del programa fue la invitación a realizar evaluaciones neurocognitivas ante cualquier duda. Es fundamental desmitificar estos estudios; no son solo indicadores de posibles patologías, sino herramientas que permiten obtener una «foto» del rendimiento cognitivo para implementar estrategias de rehabilitación o estimulación personalizada. La neuroplasticidad nos permite, con el acompañamiento profesional adecuado, trabajar, detener o enlentecer el progreso de diversos deterioros.
En conclusión, el camino hacia una mente sana requiere de una disciplina amorosa con uno mismo: cuidar el cuerpo, desafiar a la mente con nuevos aprendizajes y, sobre todo, no temer a pedir ayuda. Como bien concluyó el espacio, la salud mental es un trabajo integral que se construye día a día.
Mirá el programa completo…
Seguí leyendo sobre