Hablar de lo que no se está hablando [Columna]

Entrar al consultorio por síntomas de ansiedad no es nada fácil. Quien lo transita o lo ha experimentado sabe lo desesperante que es.
La primera pregunta es ¿me voy a morir? NO. ¿Voy a tener un ataque al corazón? Tampoco. ¿Qué me está pasando? Ansiedad, tenes ansiedad.
Siempre que un paciente llega a terapia lo primero que le digo (en caso de existir síntomas físicos) que vaya al medico y se haga los estudios correspondientes. Una vez que está todo bien, ahi podemos empezar a hablar de lo que esta sucediendo o mejor dijo, hablar de lo que no se está hablando.

Tener ansiedad hoy en día es como tener gripe en los 90, todos lo han experimentado y lo viven cada uno de forma distinta.
Ahora bien, no todos los pacientes son derivados al psiquiatra. La palabra más temida por todos. Algunos mediante técnicas pueden ajustar su vida a lo que les está pasando y otros interrumpen su vida por tener ansiedad. Ahí es cuando aparece el psiquiatra.
Pero… ¿si voy al psiquiatra dejo de ir al psicologo? NO. Trabajamos en conjunto.

Entonces… ¿para qué sirve la medicación? ¿por qué tengo qué seguir yendo a terapia si ya me siento bien con el ansiolítico?

La respuesta es que la medicación ayuda a alivianar los síntomas para poder trabajar más tranquilos junto con el terapeuta y que el paciente continue mientras tanto con su vida. Pero, el problema está en que no saca los síntomas de raíz… solo por medio de la palabra los podremos eliminar.

Foto: Archivo.

Seguí leyendo sobre