Acomienzos del mes de agosto, Santiago de Chile fue azotada por el cambio climático como pocas veces, ya que una tormenta dejó a miles de hogares sin luz ni agua. Tras esta catástrofe, sumada a la masiva tala en la amazonia y otros efectos que marcan un impacto en el medio ambiente, los científicos comenzaron a pensar si realmente América Latina está o no preparada para este tipo de eventos.
Por este motivo, la directora del laboratorio Ciudad y Territorio (LCT) de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Diego Portales, en Chile, Elizabeth Wagermann, explicó a DW que las inundaciones, las altas temperaturas y los deslizamientos de la tierra representan una amenaza para las ciudades.
«El caso reciente de Santiago y en Latinoamérica se explica por varios factores, pero efectivamente demuestra que debemos prepararnos mejor frente a eventos más extremos que podrían seguir sucediendo», aseguró en este sentido la especialista.
«Por un lado, fue un evento climático más agudo de lo que se acostumbra en la región. Y, por otro lado, dejó en claro la necesidad de robustecer la revisión constante del estado de los árboles, así como atender a la fragilidad del sistema eléctrico. En ese sentido, es importante mejorar la planificación frente a este tipo de eventos, lo que debe ir acompañado no sólo de normativas, sino también de importantes inversiones para hacer nuestras ciudades más resilientes», explicó.
En este mismo sentido, Wagermann resaltó que el cambio climático representa una “amenaza silenciosa”, debido a numerosos factores: entre ellas, las marejadas, el viento seco en las ciudades y las olas de calor extremas. “Otras ciudades se verán afectadas por incendios forestales, por lluvias intensas e inundaciones. Incluso hay ciudades que podrán verse afectadas por más de una de estas amenazas», detalló.

La especialista sostiene que, si bien se han realizado progresos, muchas veces la magnitud de los hechos sobrepasa cualquier planificación.
En este mismo sentido, un estudio realizado por el Instituto de Recursos Mundiales publicado a fines de 2023, mostró cómo el cambio climático impactará en las temperaturas de las ciudades, y cuánto aumentarán los días con máximas superiores a 35 grados en la región. Con un aumento global de 2 grados, amplias zonas de Brasil, Colombia, Ecuador y Venezuela tendrán recurrentes oleadas de calor, un fenómeno que afectará principalmente a los estratos más vulnerables, que cuentan con menos capacidad de reacción ante estos fenómenos.
Se le denomina “amenaza silenciosa” debido a que afecta de forma importante tanto a los infantes como a las personas mayores en menor o mayor medida.
Foto: EFE.
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