Vivimos rodeados de estímulos, de información y de exigencias. Quizás, muchas veces sabemos qué deberíamos hacer para estar mejor, cómo manejar el estrés, cómo comunicarnos y hasta cómo cuidar nuestra salud mental. Sin embargo, hay una pregunta que pocas veces nos hacemos con verdadera disposición a escuchar la respuesta: ¿cómo es esto para mí? Esa pregunta sencilla es el punto de partida del focusing creado por Eugene Gendlin y se vuelve una herramienta valiosa para la vida cotidiana.
El cuerpo sabe antes que la mente
Gendlin descubrió que las personas que lograban los cambios más profundos en sus procesos terapéuticos eran aquellas que podían detenerse y prestar atención a su sensación físicamente sentida. Descubrió que el modo de vincularse con ese registro vivencial corporal contenía mucha información reveladora para la persona.
El Focusing propone un cambio de paradigma, nos invita a escuchar al cuerpo con una actitud amable y a permanecer unos momentos con aquello que sentimos, sin juzgarlo. Cuando esa escucha activa hacia la propia persona ocurre con respeto y paciencia, el cuerpo comienza a responder.
Una práctica para la vida diaria
Solemos vivir desconectados de nuestra experiencia interna y, por distintos motivos, sin disposición para recibir aquello que emerge desde nuestro ser interior. Cuando aprendemos a escucharnos, dejamos de pelearnos con lo que sentimos y empezamos a comprendernos con mayor profundidad.
Con la práctica del focusing, muchas personas describen una mayor capacidad para tomar decisiones, reconocer necesidades, poner límites, regular emociones y relacionarse con más autenticidad. También aparece una sensación de presencia: estar más en contacto con uno mismo y con lo que realmente importa.
Cómo empezar sin que parezca algo inalcanzable
El Focusing no exige ser experto ni tener habilidades especiales, sólo propone algo profundamente humano: hacer espacio para escucharnos. En un mundo que nos empuja a ir cada vez más rápido, esa escucha puede convertirse en una forma de cuidado, de presencia y de transformación
Detenerse unos minutos y llevar la atención al cuerpo es un gran comienzo. Preguntarse “¿cómo está siendo esto para mí?” y esperar sin exigir una respuesta inmediata es el puente hacia el cambio. A veces surge una palabra, una imagen o una pequeña sensación de alivio.
El cambio comienza cuando dejamos de exigirnos entenderlo todo y empezamos a escucharnos para recuperar el contacto con esa parte de nosotros que siempre estuvo esperando ser escuchada.

Natalia Martin Abib
Counselor | Facilitadora de Focusing
Instagram: @maitri.centro.terapeutico
Email: maitri.centroterapeutico@gmail.com
Teléfono: 15-3251-7670
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