En el octavo programa de Cultura 2.4, Osvaldo presentó la entrevista realizada a Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz, en el marco de la 48ª Feria del Libro de Buenos Aires. Mirá la entrevista acá.
«Para ser humanos» recoge las reflexiones de Pérez Esquivel sobre ética, paz y memoria. Nacido en una familia humilde, Pérez Esquivel perdió a su madre a los dos años y se crió en un asilo. Desde joven, trabajó en parroquias y barrios, interesándose por los oprimidos. En 1976, fundó el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ) para ayudar a comunidades indígenas y personas vulnerables. Durante la dictadura militar, fue secuestrado, torturado y casi ejecutado, pero sobrevivió gracias a la presión internacional. En 1980, recibió el Premio Nobel de la Paz por su labor en defensa de los derechos humanos.

El libro es fruto de varias conversaciones con el escritor y psicólogo Pablo Melicchio, en las que Pérez Esquivel analiza temas como el poder de los medios de comunicación, el capitalismo, la ansiedad, la necesidad de equilibrio social y la búsqueda de paz. Destaca la importancia de una esperanza activa y una espiritualidad que trascienda las religiones.

«Cuando una persona muere, se cierran las puertas de las percepciones y se abren las puertas del alma, comenzando otro safari», relata el autor, quien no teme a la muerte por haberla visto de cerca en muchas ocasiones. Explica que al morir, se cosecha todo lo que se dio en vida: amor, amistad y también odio. Esta reflexión la lleva a la actualidad, donde el individualismo y el odio predominan en la sociedad, dejando de lado valores como el amor, que impulsa a las sociedades. Recordó una ocasión en la que la Madre Teresa de Calcuta le dijo: «hay que poner el amor en acción», lo que nos da la fortaleza para luchar por el prójimo, por la vida, por la madre tierra y para aprender a vivir. Todos somos aprendices de la vida; la vida nos enseña y debemos saber ver y escuchar.
También mencionó a Gandhi, a quien recuerda como una figura espiritual, social y política. Gandhi hizo política para defender la libertad de su pueblo, la India.
Finalmente, Osvaldo le preguntó qué significó para él ganar el Premio Nobel en 1980, en plena dictadura militar. Pérez Esquivel describe esto como un dolor de cabeza y cuenta que cuando recibió el premio, no lo tomó a título personal porque su trabajo no era el de una sola persona. Era compartido por muchos compañeros que luchaban, y por eso, cuando lo recibió, lo hizo en nombre de los pueblos de América Latina, de los indígenas, de los trabajadores y de los religiosos que construyen la paz en los lugares más inhóspitos del mundo.

Recordá que podes ver «Cultura 2.4» Todos los viernes a las 19hs por nuestro Yotube.
Seguí leyendo sobre