El regreso de Oasis al país

Oasis volvió a la Argentina después de 16 años y el estadio River Plate se convirtió en el escenario de un reencuentro que quedará registrado como uno de los hitos musicales más importantes de los últimos años. Ante un estadio completamente colmado, la banda británica dio inicio al tramo sudamericano de la gira Live 25, un regreso largamente esperado que combinó emoción, nostalgia y una comunión absoluta con el público argentino.

Desde horas antes del show, el Monumental fue punto de encuentro para generaciones distintas que comparten la misma devoción por la banda. Adultos que vivieron los años dorados del britpop en los ’90 se mezclaron con jóvenes que heredaron la pasión a través de discos, vinilos o plataformas digitales. La “oasismanía” que tomó las redes sociales durante toda la semana se trasladó físicamente al estadio, generando una atmósfera de expectativa que se sentía en cada rincón.

Liam y Noel Gallagher regresaron juntos al escenario de River Plate en el inicio del tramo sudamericano de la gira Live 25.
La apertura del concierto empezó con “We Love You” de los Rolling Stones, seguida por “Fuckin’ in the Bushes”, mientras las pantallas proyectaban titulares, archivos y reacciones globales vinculadas a la reunión de los Gallagher. Cuando Liam y Noel finalmente aparecieron sobre el escenario, tomados de la mano, la ovación del público fue ensordecedora. Una imagen contundente y simbólica para una banda cuya historia estuvo marcada por tensiones, silencios y una separación que muchos creyeron definitiva.

El arranque oficial llegó con “Hello”, interpretada por un Liam Gallagher visiblemente encendido, y rápidamente se enlazaron tres himnos de (What’s the Story) Morning Glory?: “Aquiesce”, “Morning Glory” y “Some Might Say”. La energía colectiva se volvió protagonista desde el primer minuto, con el estadio cantando en unísono, sin pausas ni respiros, como si cada una de esas canciones fuera parte de una memoria emocional compartida.

La banda retrocedió luego a los orígenes con una selección poderosa de Definitely Maybe (1994): “Bring It On Down”, “Cigarettes & Alcohol”, “Fade Away” y “Supersonic”. En medio de esta secuencia, Liam detuvo un instante el ritmo para pedirle al público que hiciera el bekannten poznan: miles de personas, de espaldas al escenario, saltando al mismo tiempo. “That was f*cking biblical”, dijo después, desatando una ovación que no tardó en viralizarse en redes.

En cada interacción, Liam reforzó la histórica conexión entre el público argentino y la banda. Sus comentarios —“Ustedes están locos” y “Son los número 1, incluso sin el alcohol”— fueron recibidos con risas, apllausos y una respuesta inmediata de miles de voces devolviéndole la misma intensidad.

La noche descendió hacia un terreno más íntimo cuando Noel Gallagher tomó el mando. Su interpretación de “Talk Tonight”, “Half the World Away” y especialmente “Little by Little” ofreció uno de los segmentos más emotivos del concierto. Las tribunas se transformaron en un coro multitudinario y el estadio entero se convirtió en un solo cuerpo cantando, una postal que se repitió a lo largo de toda la velada.

El tramo más potente del set regresó con “D’You Know What I Mean?” y “Stand By Me”, ambos clásicos de Be Here Now (1997), recibidos como auténticos himnos. Más adelante, “Cast No Shadow” —dedicada a Richard Ashcroft— y “Slide Away” reforzaron la carga emocional del concierto y ampliaron el recorrido por las distintas épocas de la banda.

El homenaje a Diego Maradona
El cierre del set principal llegó con “Whatever”, que incluyó un guiño a “Octopus’ Garden” de The Beatles, y con una versión de “Live Forever” que marcó uno de los momentos más intensos de la noche. Fue durante esta canción que el estadio explotó en un homenaje colectivo a Diego Maradona, cuya imagen apareció en las pantallas del Monumental. El canto de “Olé, olé, olé… Diego, Diego” resonó con una fuerza que trascendió lo musical y dejó una de las postales más conmovedoras del concierto.

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A esa emoción se sumó el gesto de Liam Gallagher, quien antes de interpretar “Rock ’n’ Roll Star” anunció que la canción estaba dedicada al astro argentino. La dedicatoria desató una ovación inmediata y reafirmó la profunda admiración que la banda expresa desde hace años por la figura de Maradona.

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