Durante los meses de invierno, es común experimentar resfriados y gripes. Sin embargo, estos pueden evolucionar a condiciones más serias como la neumonía. Para entender este proceso, la Dra. Ana Putruele (MN 55.966), Jefa de la división de neumonología del Hospital de Clínicas, charló con la Lic. Sofi Martínez y nos contó sobre los cuidados a tener en cuenta. Mirá la charla acá.
En primer lugar, la Dra. Putruele explica que durante el invierno, el frío irrita las mucosas respiratorias, lo que facilita la entrada de virus y bacterias. Esta irritación crea un entorno propicio para la proliferación de enfermedades respiratorias. Además, cuando las defensas del cuerpo están comprometidas por un resfriado o gripe, es más fácil que una infección bacteriana secundaria se instale en los pulmones, llevando a la neumonía.

La Dra. Putruele menciona varios factores que pueden aumentar el riesgo de que un resfriado o gripe se convierta en neumonía: las condiciones preexistentes, como enfermedades crónicas (diabetes, enfermedades cardíacas o pulmonares), que hacen a las personas más susceptibles; la edad, ya que los niños pequeños y los adultos mayores tienen sistemas inmunológicos más débiles; los hábitos de salud, donde no vacunarse contra la gripe y otras enfermedades respiratorias puede aumentar el riesgo; y el ambiente, donde la exposición a ambientes fríos sin la protección adecuada puede debilitar las defensas del cuerpo.
Es crucial reconocer los síntomas de la neumonía para buscar atención médica temprana. Según la Dra. Putruele, los síntomas pueden incluir fiebre alta, escalofríos, tos con flema amarilla o verde, dificultad para respirar, dolor en el pecho y fatiga extrema.

ara prevenir la progresión de un resfriado o gripe a neumonía, la Dra. Putruele recomienda la vacunación contra la gripe y otras enfermedades respiratorias, especialmente para los grupos de riesgo; mantener una buena higiene, lavándose las manos frecuentemente y evitando tocarse la cara; no automedicarse, ya que tomar antibióticos sin prescripción médica puede generar resistencia bacteriana; usar barbijo en lugares concurridos o cuando se esté enfermo, para prevenir la propagación de virus; y mantener una buena alimentación y descanso para fortalecer el sistema inmunológico.
Si se sospecha de neumonía, es fundamental buscar atención médica inmediata. El tratamiento puede incluir antibióticos si se trata de una infección bacteriana, así como medicamentos para aliviar los síntomas. Además, la Dra. Putruele enfatiza la importancia de seguir las indicaciones del médico y no interrumpir el tratamiento antes de tiempo, incluso si los síntomas mejoran.
La transición de un resfriado a una neumonía puede ser rápida y peligrosa. Por lo tanto, la Dra. Ana Putruele destaca la importancia de la prevención, la atención temprana y la correcta gestión de la salud respiratoria durante los meses de invierno. Con las medidas adecuadas, es posible reducir significativamente el riesgo de complicaciones graves.

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