Entre la amplia variedad de contraseñas que los usuarios pueden elegir para proteger sus cuentas bancarias, redes sociales y correos electrónicos, hay una que debería evitarse a toda costa: 123456. Los ciberdelincuentes pueden descifrarla en menos de un segundo, según datos de NordPass, una empresa especializada en ciberseguridad.
Este análisis señala que 123456 es la contraseña más utilizada en el mundo y, por ende, la más insegura. Le siguen en el listado otras opciones igualmente vulnerables como 123456789, 12345678, password y qwerty123, que completan el top 5.
Al igual que la primera, todas pueden ser descifradas en menos de un segundo, lo que las convierte en un blanco fácil para ataques informáticos.

Las diez contraseñas más inseguras
Según el estudio citado, estas son las diez contraseñas más utilizadas y por ende, las más peligrosas y fáciles de descifrar:
- 123456
- 123456789
- 12345678
- password
- qwerty123
- qwerty1
- 111111
- 12345
- secret
- 123123
Cómo crear una contraseña segura
Crear contraseñas seguras es esencial para proteger cuentas y datos personales frente a posibles ciberataques. Existen varias recomendaciones fundamentales que cualquier usuario puede seguir:
- Usar contraseñas largas: Se recomienda una longitud mínima de 12 caracteres, ya que contraseñas más extensas son más difíciles de descifrar.
- Combinar diferentes tipos de caracteres: Las contraseñas deben incluir una mezcla de letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos especiales, como @, #, $ o %.
- Evitar datos personales: No se deben emplear nombres, apellidos, fechas de nacimiento, números de teléfono o cualquier otra información que pueda ser fácilmente asociada con el usuario.

- No utilizar palabras comunes o secuencias evidentes: Las palabras como “password” o combinaciones sencillas como “123456″ o “qwerty” son extremadamente vulnerables y suelen ser las primeras en ser probadas por los ciberdelincuentes.
- Optar por frases complejas: Una técnica eficaz consiste en crear frases únicas que combinen palabras y caracteres especiales. Por ejemplo, “CasaVerde#2023!” es más segura que una sola palabra o una secuencia predecible.
- Evitar la reutilización de contraseñas: Cada cuenta debe tener una contraseña única para minimizar los riesgos en caso de que una de ellas sea comprometida.
- Utilizar gestores de contraseñas: Estas herramientas ayudan a generar contraseñas seguras y a almacenarlas de forma segura, evitando que el usuario tenga que recordarlas todas.
- Actualizar contraseñas periódicamente: Cambiar las contraseñas con regularidad es una buena práctica, sobre todo si existe sospecha de que una de ellas podría haberse filtrado.
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