En cualquier empresa, hay trabajadores más preparados que otros y eso, en muchas ocasiones, también se ve reflejado en el sueldo mensual. Sin embargo, también hay empleados que solo cumplen, sin destacar, y con bajo rendimiento. Por alguna razón, a pesar de las quejas de sus compañeros de trabajo, nunca son despedidos.
Las razones detrás de esas decisiones de la compañía pueden ser múltiples, tal y como ha asegurado Rafael Alonso, psicólogo y exresponsable de Recursos Humanos (RRHH). El experto ha tratado de explicar por qué un mal empleado nunca es despedido por la empresa en un vídeo compartido en sus redes sociales.
“Hay personas que llevan años en una empresa sin destacar, pero parece que están tocadas por la gracia divina. Y no es porque sean los mejores y tampoco porque la empresa no se dé cuenta de su rendimiento”, ha señalado. La decisión, muchas veces, se debe a que estos profesionales “cumplen una función mucho más valiosa”, según la organización.
Rafa Alonso ha hecho un identikit de estos empleados: “Son personas que nunca discuten una decisión, que aceptan cualquier carga de trabajo, que están disponibles cuando falta alguien y que rara vez cuestionan cómo se hacen las cosas”. “Mientras tanto, el compañero que propone mejorar, que pone límites o que señala que un proceso no funciona, muchas veces acaba siendo visto como el complicado”, ha añadido.
Aunque el problema, según el especialista, va mucho más allá: “Muchas empresas confunden el ser un buen profesional con ser un profesional cómodo de gestionar, pero no es lo mismo”.
“Una empresa sana necesita personas que ejecuten bien, pero también necesita personas que sean capaces de decir: ‘Así estamos perdiendo, esto no es sostenible o podríamos hacerlo mejor’. Cuando nadie cuestiona nada, los problemas no desaparecen, solo se vuelven normales”, ha asegurado Rafa Alonso.
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