Sabías pero no… ¿Por qué los pasaportes de todo el mundo solo vienen en cuatro colores?

En la fila de migraciones de cualquier aeropuerto internacional se despliega una muestra perfecta de la diversidad global. Personas de cientos de culturas, idiomas y orígenes sostienen en la mano el documento oficial que les permite cruzar fronteras. Sin embargo, si prestás atención al diseño exterior de esos cuadernillos, notarás una uniformidad gráfica sorprendente: a pesar de que existen cerca de 200 países soberanos en el planeta, prácticamente todos los pasaportes del mundo se imprimen en solo cuatro colores básicos: rojo, azul, verde o negro.

Los pasaportes se diseñan únicamente en cuatro colores porque responden a normativas de estandarización de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y a alianzas geopolíticas, identidades continentales, motivos religiosos o razones de practicidad y durabilidad de cada nación.

Rojo: El color de los bloques y el pasado comunista
El tono borgoña o rojo oscuro es el más utilizado en Europa. Es la marca de identidad visual de la Unión Europea, donde casi todos los países miembros lo adoptaron para simbolizar su unidad y cooperación regional. Curiosamente, naciones que aspiraban a sumarse al bloque, como Turquía, cambiaron el color de sus pasaportes al rojo para alinearse con la estética comunitaria. Por otro lado, las tonalidades rojas e intensas también suelen asociarse a países con un pasado o presente comunista o socialista, como Rusia, China o Bolivia, además de los países miembros de la Comunidad Andina de Naciones.

Azul: El «Nuevo Mundo» y los acuerdos comerciales
El azul es el color dominante en las Américas y simboliza conceptualmente al «Nuevo Mundo». Países como Estados Unidos, Canadá y la gran mayoría de las naciones del Caribe utilizan este tono. En América del Sur, el azul es el distintivo oficial de los países miembros y asociados del Mercosur (como Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), funcionando como un sello de integración económica e identidad regional ante las autoridades migratorias del resto del globo.

Verde: Identidad religiosa y pertenencia regional
El verde guarda una profunda carga cultural y religiosa. La gran mayoría de los estados islámicos o con población mayoritariamente musulmana (como Marruecos, Arabia Saudita o Pakistán) eligen este color porque el verde era considerado el color preferido del profeta Mahoma y simboliza la naturaleza y la vida en la tradición islámica. Asimismo, varios países de África Occidental pertenecientes a la ECOWAS (Comunidad Económica de Estados de África Occidental) también emplean cubiertas verdes para marcar su pertenencia al bloque.

Negro: Exclusividad, protocolo y practicidad
Es el color menos común de todos y suele responder a dos factores muy claros: identidad nacional o simple practicidad. El caso más famoso es el de Nueva Zelanda, que utiliza el negro por ser su color nacional oficial. En otros casos, como en algunas naciones africanas o en pasaportes diplomáticos de alto rango, el negro se elige por cuestiones formales. Además, las cubiertas oscuras esconden mejor el desgaste, las manchas y el uso constante durante los viajes.

Estandarización sin reglas estrictas
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) emite recomendaciones estrictas sobre el tamaño, el formato de lectura mecánica y la tipografía de los documentos de viaje, pero deja la elección del color a criterio de cada gobierno.

Sabías perfectamente de qué color era tu pasaporte, pero no tanto que la cubierta de tu documento no es una simple decisión estética, sino un mensaje geopolítico e histórico que llevás en la mano cada vez que viajás.

Seguí leyendo sobre