«Tengo una idea»: tres artistas argentinas desnudan el alma y el oficio

El programa que conduce Tomi Dente, reunió a tres destacadas emprendedoras del arte y el diseño para una profunda conversación sobre sus procesos creativos, la inspiración y la trascendencia de sus obras. Las artistas Solange Agterberg (Diseñadora de interiores), Sabrina Sust (Artista visual) y Alfonsina Bascourleguy (Profesora nacional de pintura), compartieron sus historias de vida, destacando al arte no solo como una profesión, sino como un vehículo de comunicación, refugio, y una poderosa herramienta terapéutica [08:13].

¿El artista nace o se hace? El rol de la naturaleza y la técnica
El debate central del encuentro giró en torno a la eterna pregunta de si el artista «nace o se hace» [02:45]. Las invitadas coincidieron en que, si bien puede haber una habilidad innata, esta debe ser canalizada y optimizada. Para Alfonsina, ceramista oriunda de Concordia, Entre Ríos, la creatividad es una herramienta transversal que debe aprovecharse en un sinfín de ámbitos [12:22]. Su historia está marcada por el paisaje de su niñez, usando el río como una metáfora de la vida y del fluir constante [13:55].

La obra de Alfonsina combina lo decorativo con lo utilitario, utilizando la técnica japonesa del Neriage (mezclar y amasar distintas pastas de arcilla) para generar patrones que evocan los movimientos y reflejos del agua [36:49]. Ella busca que la gente pueda «apropiarse de ese pedazo» y compartir un momento estético en lo cotidiano [37:52].

El arte como terapia y la fascinación por lo efímero
Por su parte, Sabri, pintora abstracta, encontró en el arte una forma de resignificar la pérdida. Tras el fallecimiento de su madre a una edad temprana, el arte se convirtió en un proceso totalmente terapéutico [08:13]. Ella defiende que «todo es fuente de inspiración» —desde una conversación hasta un paisaje— y que la obra, una vez terminada, cobra vida propia al interactuar con el espectador, resultando en una multiplicidad de interpretaciones [38:38]. Su primera obra abstracta, inspirada en el mar, se convirtió en un lugar seguro que guarda como recuerdo de su infancia [11:01].

El concepto de la impermanencia y la ausencia de huella fue el eje del trabajo de Solange, quien se especializa en crear instalaciones efímeras [17:51]. Su propósito es crear atmósferas y experiencias sensoriales donde el espectador es un partícipe y debe hacerse preguntas existenciales, sin saber si lo que está viendo es propio o si es del artista [18:22]. Solange reveló que desde niña le atraía lo efímero, pues dibujaba en pupitres sabiendo que sus creaciones serían borradas [09:52]. Una de sus instalaciones más destacadas se inspiró en la novela «Metamorfosis» de Kafka, reflejando los estados del alma, el cuerpo y la psiquis del protagonista [02:09:50].

La espiritualidad en el proceso creativo
Las artistas coincidieron en que el acto de crear va más allá de lo terrenal. Sabri y Solange compartieron la idea de que son meros canales [16:39] y que la obra no les es del todo propia, sino que viene «desde otro plano» [17:09]. El artista, con su sensibilidad diferente [12:08], encuentra el lenguaje para cristalizar y materializar esa energía.

Finalmente, las tres concluyeron que la clave para el artista es la libertad y la aceptación de que la obra es un proceso de constante evolución. No es fácil quedar totalmente conforme con el resultado final, pues siempre queda la sensación de que «podría haber sido un poquito mejor» [38:36]. Sin embargo, la imperfección es parte de la creación, y hay belleza en el caos, en el desorden y en dejar que las cosas fluyan sin control [39:16].

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