El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió el martes que “toda una civilización morirá esta noche” si Irán no cumple su último plazo para alcanzar un acuerdo que incluya reabrir el crucial estrecho de Ormuz, mientras la República Islámica instó a los jóvenes a formar cadenas humanas alrededor de centrales eléctricas y otros posibles objetivos.
El representante de Teherán ante la ONU dijo que las amenazas “constituyen incitación a crímenes de guerra y potencialmente genocidio”. Amir-Saeid Iravani señaló que Irán tomaría “medidas recíprocas inmediatas y proporcionales” si Trump lanza ataques devastadores.
Por su parte, el primer ministro de Pakistán instó a Trump a ampliar su plazo para Irán dos semanas, para permitir que la diplomacia avance. En una publicación en X, Shehbaz Sharif también pidió a Irán que abra Ormuz dos semanas.
Aun antes del plazo, ataques aéreos alcanzaron dos puentes y una estación de tren, y Estados Unidos atacó infraestructura militar en la isla de Jarg. Fue la segunda vez que las fuerzas estadounidenses atacaron la isla, un importante centro para la producción petrolera iraní.
Desde el inicio de la guerra, Trump ha impuesto repetidamente plazos vinculados a amenazas, solo para extenderlos. Pero el presidente insistió en que este es definitivo y expirará a las 8 de la noche de Washington si no se produce un gran avance diplomático.
También ha ofrecido declaraciones contradictorias sobre lo que realmente podría suceder.
Trump ha señalado que la reapertura del estrecho —por el que, en tiempos de paz, pasa una quinta parte del petróleo mundial— es una condición para evitar ataques más amplios y sugirió que la vía fluvial no es tan vital para los intereses petroleros de Estados Unidos como lo es para otros países. También afirmó que estaría dispuesto a desplegar tropas terrestres para apoderarse del petróleo iraní, mientras sostiene que las principales operaciones de combate en ese país podrían concluir pronto.
Eso significa que las próximas acciones de Estados Unidos son, en gran medida, un misterio, aun cuando el lenguaje empleado por ambos bandos ha alcanzado un punto álgido.
Mientras tanto, el presidente de Irán dijo que 14 millones de personas, incluido él mismo, se han ofrecido como voluntarios para luchar. Eso ocurre a pesar de que Trump amenazó con que las fuerzas estadounidenses podrían borrar todos los puentes de Irán en cuestión de horas y reducir todas las centrales eléctricas a escombros humeantes en aproximadamente el mismo lapso. También sugirió que todo el país podría ser borrado del mapa.
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