24 de marzo: Memoria, Verdad y Justicia para consolidar el «Nunca Más»

Cada 24 de marzo, Argentina se detiene en una jornada de profunda introspección y movilización colectiva. El Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia no es un feriado más en el calendario; es el pilar sobre el cual la sociedad civil y las instituciones del Estado reafirman, año tras año, un compromiso inquebrantable con la democracia y la defensa de los derechos humanos.

​El origen de la herida
​La fecha conmemora el aniversario del golpe de Estado de 1976, cuando las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón. Aquel quiebre institucional dio inicio a la dictadura más sangrienta de la historia argentina, autodenominada «Proceso de Reorganización Nacional». Durante siete años, el país se sumergió en un plan sistemático de terrorismo de Estado que incluyó la desaparición forzada de personas, torturas, ejecuciones clandestinas, el robo de bebés y la supresión de todas las libertades civiles.

​La construcción de la Memoria
​El concepto de «Memoria» en Argentina no es un ejercicio estático de nostalgia, sino una herramienta activa de justicia. Tras el retorno de la democracia en 1983, bajo la presidencia de Raúl Alfonsín, la creación de la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) y el histórico Juicio a las Juntas en 1985, sentaron las bases para que el mundo entero observara un proceso inédito: un país juzgando a sus propios dictadores a través de tribunales ordinarios.

​La instauración oficial de este día como feriado inamovible en 2002 buscó garantizar que las nuevas generaciones comprendan el costo de la libertad. A través de la educación y la señalización de antiguos centros clandestinos de detención como Espacios para la Memoria, se busca transformar el dolor en aprendizaje cívico.

La Verdad y la Justicia como política de Estado
​La lucha de organismos como las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo ha sido el motor de esta jornada. Gracias a su persistencia, Argentina ha logrado recuperar la identidad de más de 130 nietos apropiados durante el régimen. En este 2026, la búsqueda continúa, recordando que mientras exista una identidad falseada, el delito de la dictadura sigue cometiéndose en el presente.

​Los procesos judiciales, que se reanudaron con fuerza tras la anulación de las leyes de impunidad a principios del siglo XXI, continúan siendo un ejemplo global de justicia transicional. Estos juicios no solo otorgan reparación a las víctimas y sus familiares, sino que sanan el tejido social al establecer una verdad jurídica irrefutable.

​El compromiso con el futuro: «Nunca Más»
​Bajo la consigna «Nunca Más», que se volvió universal tras el alegato del fiscal Julio César Strassera, la sociedad argentina manifiesta cada 24 de marzo que la democracia es un sistema que debe protegerse activamente.

En un contexto global donde los discursos de intolerancia suelen resurgir, esta fecha sirve para recordar que el respeto a la pluralidad de ideas y la vigencia de la Constitución son las únicas garantías para una convivencia pacífica.

Hoy, las plazas de todo el país se llenan de ciudadanos que, más allá de sus diferencias políticas, coinciden en un punto fundamental: el rechazo absoluto al autoritarismo.

Recordar el pasado es, en última instancia, la forma más efectiva de cuidar el futuro de una nación que eligió, para siempre, el camino de la justicia y la libertad.

Seguí leyendo sobre