Columna: Mindfulness, Atención Plena o simplemente estar aquí

¿Crees que es posible estar presentes en medio del caos?

Vivimos en constante movimiento. Entre planificaciones, pendientes, mensajes, ruidos y pantallas, el día avanza a una velocidad que muchas veces no nos permite habitar un solo momento. El cuerpo está, pero nuestra atención suele ir detrás de lo que falta, de lo que viene o de lo que aún no pasó. Sin darnos cuenta, funcionamos en modo automático, siguiendo a una mente inquieta que no siempre sabemos gestionar.

La atención plena, o mindfulness, no busca detener el mundo, sino aprender a estar presentes dentro de él. Es poner atención con intención y sin juicios a lo que está sucediendo, aprendiendo a transitar cada experiencia tal como es.

No se trata de hacer menos, sino de hacerlo con más conciencia. De volver, una y otra vez, al único lugar donde la vida realmente sucede: este momento.

Todo en la vida tiene un ritmo: al hablar, al caminar, al pensar, al respirar. Lo que marca la diferencia es el ritmo que elegimos sostener. A veces es tan rápido que no llegamos a registrar lo que sentimos o necesitamos. Nos acostumbramos a un ruido interno constante que no nos permite escuchar.

La atención plena nos invita a pausar. A reconocer que el silencio no es vacío, sino espacio. Un espacio donde podemos volver a escucharnos y reconectar con nuestro propio ritmo.

Practicar mindfulness no es escapar del caos, sino aprender a encontrar calma dentro de él. Es respirar en medio del ruido, observar sin reaccionar y empezar a responder con mayor conciencia. No se trata de alcanzar un estado ideal, sino de habitar lo que hay con amabilidad y sin juzgarnos.

Estar presente es simple, aunque no siempre sencillo. Pero siempre es posible. Porque estar aquí es una decisión: elegir regresar una y otra vez, en el trabajo, en una charla, en el mate de la tarde o en el silencio antes de dormir.

Cada vez que llevamos la atención al presente, algo se ordena. El cuerpo se acomoda, la mente se aquieta y el corazón recupera su propio ritmo. Y entonces aparece la sensación de volver a casa, a ese espacio interno donde hay quietud, aun cuando afuera todo se mueva.

Por Romi Cislino – Instructora de Mindfulness – Coach
IG @ser_en_mente
Linkedin: https://www.linkedin.com/in/romina-cisilino-serenmente-mindfulness/

Seguí leyendo sobre