Estados Unidos aprueba el uso de robotaxis

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA, por sus siglas en inglés) otorgó a Zoox, la subsidiaria de vehículos autónomos de Amazon, una histórica exención comercial federal. Esta autorización permite a la compañía comenzar a cobrar por trayectos en sus robotaxis diseñados a medida, los cuales carecen por completo de volante, pedales u otros controles tradicionales pensados para conductores humanos.

Un cambio de paradigma regulatorio
Hasta ahora, las normas federales de seguridad en los automóviles se habían redactado bajo la premisa de que siempre habría una persona al frente del volante. Para posibilitar la operación comercial de Zoox, la NHTSA eximió al vehículo de ocho estándares de seguridad pensados para la conducción tradicional, entre los que se incluyen especificaciones de desempañado de parabrisas, espejos retrovisores y sistemas de frenado manual.

Esta decisión representa la primera exención comercial en la historia del país concedida a un vehículo autónomo construido desde cero sin mandos humanos. A diferencia de competidores como Waymo, cuya flota utiliza automóviles convencionales adaptados con sensores, el modelo de Zoox presenta un diseño en forma de cabina con cuatro asientos enfrentados hacia el interior y capacidad de desplazamiento bidireccional.

Condiciones, límites y expansión comercial
A pesar del avance tecnológico, la autoridad reguladora impuso un marco de control estricto para garantizar la seguridad vial:

Límite de flota: Zoox podrá desplegar hasta un máximo de 2.500 vehículos al año durante un plazo de dos años.

Lanzamiento: La compañía planea iniciar el servicio de pago en Las Vegas, donde ya ofrecía trayectos gratuitos de prueba, mientras gestiona las licencias locales y estatales correspondientes para extenderlo a otras ciudades.

Supervisión e informes: La agencia exige el envío periódico de datos sobre colisiones, paradas imprevistas en la vía pública y fallos de software. Además, la NHTSA advirtió que conserva la potestad de revocar la exención en caso de detectar riesgos para la seguridad pública.

Desafíos de seguridad en el sector
El anuncio se produce en un contexto de intensa fiscalización sobre el transporte autónomo tras diversos incidentes registrados en la industria. La propia Zoox lanzó a mediados de julio de 2026 una actualización de software para su flota de 105 unidades tras detectarse dificultades de sensores ante la presencia de humo denso en la vía pública.

Pese a estos desafíos, la resolución de la NHTSA fija un precedente regulatorio clave en la carrera por comercializar servicios de transporte autónomo de última generación en Estados Unidos.

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