«El buen médico es quien previene, no solo quien cura», afirma la Lic. Fedra Defendente, nutricionista especializada en medicina funcional y salud hormonal, durante su paso por el ciclo Estar Bien!. Coordinadora del área de nutrición de la clínica Procrearte, Defendente pone el foco en un universo invisible pero fundamental: la microbiota, ese conjunto de microorganismos (bacterias, virus, hongos) que habitan en nuestro cuerpo y son responsables de mantenernos en equilibrio o, por el contrario, de desatar una cascada de síntomas cuando se desajustan [01:34].
Microbiota: el segundo cerebro
La especialista explica que la microbiota no se limita al intestino, sino que está presente en la piel, la vagina y otras mucosas. Su función es vital: ayuda a digerir alimentos, actúa como barrera protectora y favorece la absorción de nutrientes. Sin embargo, factores como la edad, el estrés y la mala alimentación pueden generar una disbiosis o desequilibrio.
Este desajuste no es silencioso. Se manifiesta con síntomas digestivos claros como inflamación, acidez, reflujo y constipación, pero también con señales «extradigestivas» que a menudo se pasan por alto: migrañas, neblina mental, erupciones en la piel y fatiga crónica [03:38]. Incluso la salud mental está en juego debido al eje intestino-cerebro: «Hay muchos pacientes con depresión o ansiedad que también está muy asociado… corrigiendo esta microbiota intestinal el paciente presenta una mejor respuesta al tratamiento», señala Defendente [05:58].
Alimentación antiinflamatoria: volver a lo real
Para recuperar la eubiosis (equilibrio), la clave está en «modular» la microbiota a través de la alimentación. La propuesta es simple pero desafiante en la era moderna: volver a la comida real y mínimamente procesada. Esto implica reducir el consumo de productos empaquetados, aderezos comerciales, panadería industrial y gaseosas [08:40].
Un punto crítico es el consumo de café instantáneo, que en muchos casos contiene azúcares ocultos o aditivos como maltodextrina. «Cuando uno lee nombres que no entiende en el paquete, ya no hay que comprarlo», advierte la nutricionista, instando a los consumidores a leer las etiquetas para no caer en trampas de marketing como los «endulzantes» que disfrazan el azúcar [09:40].
Fertilidad y estilo de vida
En su rol dentro de la medicina reproductiva, Fedra Defendentedestaca que la nutrición es transversal a la fertilidad. Tanto para quienes buscan un embarazo natural como para quienes inician tratamientos de reproducción asistida, el estado metabólico es determinante. Una microbiota endometrial alterada puede, por ejemplo, causar fallas en la implantación del embrión [04:09].
La «epigenética» juega aquí un rol esperanzador: aunque exista una predisposición genética a ciertas patologías, el estilo de vida puede modificar esa expresión. «No podemos querer implantar en un terreno de cactus un embrión… es importante que tengamos en cuenta eso», ilustra metafóricamente sobre la necesidad de preparar el cuerpo [22:00].
Consejos para el día a día
Para quienes buscan mejorar su salud hormonal y digestiva, la experta recomienda prestar atención a señales cotidianas: ¿hay inflamación después de comer? ¿Se descansa bien? El respeto por el ritmo circadiano es vital: la exposición excesiva a pantallas por la noche interrumpe los procesos de reparación celular necesarios para una longevidad saludable [17:10].
Finalmente, Defendente aboga por una educación alimentaria desde la infancia y la integración de legumbres y fibras en la dieta, siempre de manera progresiva (o baby steps) para dar tiempo al organismo a adaptarse a los cambios positivos [14:19].
Mirá el programa completo…
Seguí leyendo sobre